La nota esta circulando por todas las redes sociales y no es para menos, porque una situación que podría parecer muy desagradable ahora resulta que es de gran beneficio para tu salud. lo interesante es que todo esta documentado con una explicación científica que avala esta noticia.

Es posible que oler un pedo sea increíblemente bueno para la salud, pero eso no te quitará la vergüenza que sentirás con tu pareja.

La intolerancia a la lactosa es una desgracia que sólo quien la sufre sabe del tormento que significa no poder comer cosas ricas, todo lo rico lleva queso en grandes cantidades a menos que, por la noche, o diez minutos después de haber ingerido algún lácteo, se quiera pasar por la incómoda situación de apretar el vientre y más abajo para no verte en la vergonzosa necesidad de expulsar un pedo, y es que es eso o un terrible dolor intestinal.

Soltar un gas, a solas, significa únicamente que tendrás que lidiar con los malos olores tú sola. Sí, es asqueroso, pero… ¿y si estás acompañada? Y no sólo acompañada, sino acompañada por tu pareja.

Porque si cuesta trabajo llegar a ese nivel de confianza en los que ya no pides ensalada sino dos órdenes de taquitos con todo, es todavía más difícil tener que decir: “Ay, perdón, fui yo, es que comí queso”. Y la verdad es que no es nada sexy… Sin embargo, ¿qué tal que, inhalar tus gases, o los suyos, representara un increíble beneficio para la salud? ¿Se nos quitaría la vergüenza?

Por muy descabellado que suene, científicos e investigadores de la Universidad de Exeter, Inglaterra, descubrieron que el ácido sulfhídrico expulsado en un “gas” es benéfico y de gran ayuda para combatir ciertas enfermedades ya que reduce el daño mitocondrial.

Las mitocondrias son un tipo de orgánulos que tienen el objetivo específico de proveer a las células de energía glucosa, proteínas, aminoácidos, etc, para que éstas funcionen de manera adecuada.

Si toda la red mitocondrial trabaja correctamente, habrá menos posibilidades de que las células se atrofien o se infecten como en el caso del cáncer.

De acuerdo a los estudios publicados en Medicinal Chemistry Communications, el impacto que tiene oler el ácido sulfhídrico producido por los humanos o el olor de los huevos podridos es increíble: va desde reducir las posibilidades de ataques cardíacos, derrame cerebral, cáncer; hasta prevenir la artritis y la demencia senil.

Incluso regula la presión sanguínea ayudando al corazón a bombear adecuadamente para evitar problemas cardíacos futuros propios de la edad.

Los científicos están tan asombrados de los beneficios del pedo, que incluso trabajan en la elaboración de un componente llamado AP39, el cual contiene pequeñas cantidades similares a las expulsadas en un pedo ya que en dosis más grandes resulta muy nocivo.

Como cualquier gas del ácido sulfhídrico que se apliquen directamente a las células y, principalmente, a la red mitocondrial; de esta manera el uso de fármacos más agresivos sería innecesario si el daño se ataca desde más adentro.

Entonces oler un pedo es increíblemente bueno para la salud, pero eso no quitara la vergüenza a la que nos expondremos en cuanto se nos escape un gas al lado de nuestra pareja, y más todavía si la tragedia sucede en medio de un momento de pasión.

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